| Por: Gearóid Ó Loingsigh* |
El gobierno del abogado de los narcos lleva poco tiempo en el poder y ya demostró su poca capacidad administrativa y a la vez su férrea alianza con los narcos, los paramilitares, los EE.UU. y por supuesto Israel. Lo que viene en camino será peor que cualquier gobierno anterior. Sin embargo, la reacción de la izquierda del Congreso ha sido tibia y como en el pasado se reescribe la historia del país para acomodar la verdad a sus propuestas políticas.
Dijeron que hubo fraude electoral, sin embargo, siguen como si fuera un gobierno normal. La mal llamada desobediencia civil no es nada. Si hubo fraude, se requiere una ruptura total con los fraudulentos. Aun en el caso de una victoria legítima, dada la naturaleza de su proyecto de extrema derecha no se podría tratarlo como un gobierno “normal”. Pero dizque en nombre de evitar un baño de sangre aceptaron que el abogado de la motosierra gobernara el país y acatan las reglas de juego como si todo fuera normal. Eso se vio en las votaciones en el nuevo Congreso. Para evitar que un candidato de los narcos fuera presidente del Senado hicieron una alianza con el Centro Democrático otro partido de los narcos y los paramilitares. No es precisamente la desobediencia civil que pregonaban. Escogieron entre la nueva motosierra bien engrasada y afilada y la motosierra del gobierno y la de los uribistas que le faltan apenas unas gotitas de aceite, si acaso.
Valga preguntarles a los senadores del Pacto Histórico ¿Cuántos muertos causaron los uribistas? ¿Cuántos desaparecidos, exiliados, mujeres violadas, tierras robadas? También valga recordar que De la Espriella fue el abogado de los paramilitares, los narcos y los terratenientes uribistas. No se pueden separar. Volvieron a hacer lo mismo con la elección del Controlador General. Luego de todo eso, el Senado permitió a Petro ausentarse del país, pues todos los expresidentes requieren el permiso del Senado para salirse del país en el primer año. No se sabe si fue a cambio de la votación del PH o simplemente que entre amigos se apoyan. Si no es corrupción en el sentido legal, sí lo es sin matices en el sentido moral.
En redes se ve noticias de una preocupación respecto a un posible regreso del Esmad a las calles, pero es una noticia falsa. El Esmad nunca se fue. Petro no desmontó el Esmad, fue uno de los primeros incumplimientos de su campaña. Se limitó a cambiar el nombre a Undmo (Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden) y pedirle que se portara un poquito mejor y que demostrara mejores modales bajo su presidencia. Y de hecho sí hubo una reducción significativa en los hechos de violencia entre el gobierno de Duque y el de Petro. Según la ONG Temblores hubo una reducción de casi 70% en los casos de la violencia policial entre un gobierno y el otro.[1] Hay que recordar que a Duque le tocó la pandemia y el Estallido Social y por supuesto hubo una reducción en casos de violencia policial en el gobierno de Petro. Pero las cifras demuestran que no sólo incide la protesta social en el número de casos sino el manejo político que se dé en cada momento.
Según el Comité de Esclarecimiento Adhoc, la violencia ejercida durante el Estallido Social fue sistemática y, además
La fuerza letal no fue ejercida como respuesta proporcional a una amenaza, sino como dispositivo de disuasión y castigo, con un carácter de ejemplarización explícito, mediante el uso desproporcionado de las armas y tácticas de contención diseñadas para enfrentar grupos armados organizados.[2]
Siendo así, se debió desmontar al Esmad y no sólo cambiarle de nombre. Por supuesto el abogado de los narcos podría refundar el Esmad, pero es más complicado hacerlo que cambiar el nombre y la entidad ya goza de la legitimidad del gobierno de Petro.
Viene encima una ola de violencia estatal y paramilitar (que es la misma vaina, a pesar de los cambios en los discursos de varias ONG). Aumentarán las amenazas, los asesinatos, desplazamientos, exilios y por supuesto la represión mediante montajes judiciales. Pero antes de pensar en el futuro desolador que nos espera en este punto, valga tener claridad como ha sido eso en estos cuatro años. Es importante, pues figuras significativas del Pacto Histórico como Iván Cepeda mintieron sobre la realidad de la violencia en el país cuando Duque asumió la presidencia. En ese entonces Cepeda dijo que Duque heredó un país sin masacres cuando no era cierto. Lo cierto es que se dispararon luego de su llegada al poder, pero siempre hubo masacres porque la estructura paraestatal de violencia nunca se desmontó bajo los gobiernos de Santos.[3]
Sin duda alguna habrá un aumento en el número de asesinatos de dirigentes sociales en Colombia, de desmovilizados de las FARC, desapariciones forzadas, torturas, amenazas y desplazamientos forzados. Pero tampoco será el caso que bajo el gobierno de Petro no hubo nada de eso. Su política de Paz Total fracasó desde el primer día, mal concebida, mal ejecutada, sin norte y sujeta a los antojos y caprichos del presidente casi al estilo de Trump e igual que Trump se comunicaba esos cambios por Twitter. Así la violencia nunca desapareció.
La ONG Indepaz publicó un balance de la protección a la población civil en los gobiernos de Santos, Duque y Petro. Las cifras del gobierno de Santos incluyen sólo aquellos asesinatos ocurridos en los dos años luego de la firma del acuerdo con las FARC, así son parciales en este caso. Aun así, asesinaron a 330 (Santos), 852 (Duque) y 705 (Petro). La reducción bajo Petro no es tan significativa como se habría esperado y la ONG afirma:
La persistencia de estos homicidios demuestra que, si bien se observan avances respecto al periodo anterior, las medidas de prevención y protección aún no han logrado transformar de manera estructural las condiciones de violencia [énfasis es mía] afectan a las organizaciones y comunidades en los territorios más impactados por el conflicto armado.[4]
Es importante recordar esas cifras cuando aumenten más aún bajo el abogado de los narcos. Petro no deja un país en paz y las condiciones estructurales siguen intactas. Así no será nada sorprendente que la violencia siga, ni que aumente.
Algo parecido se ve con los guerrilleros desmovilizados. Asesinaron a 78 (Santos) 277 (Duque) y 167 (Petro), aunque en el caso de Petro esas cifras incluyen los miembros del grupo paramilitar y narcotraficante del llamado Frente 33, cuyos integrantes son “desmovilizados” de las FARC. Esa violencia también seguirá. En ambos casos es importante tener claridad sobre los responsables. Los que conforman el Pacto Histórico hoy, en varias ocasiones en el pasado, particularmente bajo el gobierno de Santos intentaron absolver al Estado y el paramilitarismo. Luego de la firma de paz intentaron echar la culpa al ELN de todos los asesinatos de dirigentes sociales, algo totalmente descabellado e incluso intentaron sindicar al ELN de asesinar a todos los exFARC, a pesar de que los primeros asesinatos ocurrieron en zonas donde el ELN nunca existió como es el caso del departamento de Caquetá. Eso lo hicieron como un favor a la burguesía colombiana en un intento de lavar la imagen de Santos, el premio nobel de la paz. En el primer gobierno de Santos no dudaban en señalar al Estado, pero después del acuerdo con las FARC ya no era conveniente.
También aumentó el desplazamiento forzado interno en el país bajo Petro. Tanto que el gobierno de Petro supera con creces a los gobiernos anteriores. Según el informe de Indepaz desplazaron a 23.585 (Santos), 106.211 (Duque) y 231.776 (Petro). De hecho, sólo en el año 2025, 107.079 personas fueron desplazadas.[5]
EE.UU.
Una de las primeras medidas del abogado de los asesinos paramilitares y narcos fue de autorizar la participación militar de los EE.UU. en el país. Iván Cepeda lo denunció, argumentando que era el principio del fin de la soberanía nacional y que los militares de los EE.UU. no respetarían la legislación colombiana. Es inconstitucional, pues sólo el Congreso puede autorizar eso. Pero hay por lo menos siete bases militares de los gringos en Colombia y Petro no sólo no cerro ni una de ellas sino prometió construir una base gringa en la Isla de la Gorgona, una reserva natural que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 1984.
El gobierno de Petro no sólo no dio marcha atrás con este proyecto, que viene de gobiernos anteriores, sino varias veces ha intentado engañar a la gente sobre la verdadera naturaleza de las instalaciones alegando que no era base militar. Pero sí lo es, o será cuando se finalice su construcción.[6] Además, nada más comenzar su gobierno propuso entregar la zona de la Amazonía a los EE.UU. para dizque “protegerlo”. En una reunión con la general Laura J. Richardson propuso conformar una fuerza militar para “proteger” la Amazonía.[7] Los mismos argumentos de Cepeda sobre la propuesta del abogado de los narcos aplican en este caso y la propuesta de Petro era tan inconstitucional como la propuesta de De la Espriella.
El Terremoto
Si hay un hecho que demuestra el desprecio de la derecha colombiana hacia la vida humana es la reacción al terremoto. Según el abogado de los narcos, el dios cristiano envío el terremoto para ponerlo a prueba.[8] Es un nivel de narcicismo y deprecio hacia la vida humana, que es coherente con su trabajo a favor de narcos y los que descuartizaban a campesinos con motosierras. Para él y ellos la vida humana no vale nada.
En momentos de emergencia deben prevalecer criterios de rescate y preservación de la vida, y debe ser el eje central de la política estatal. Pero De la Espriella tenía otras prioridades y tuvo tiempo para reconocer a los Altos del Golán como parte de Israel y además invitar una delegación sionista al país y acordar con los EE.UU. la intervención en el país, según su antojo. Además, rechazó primero y luego obstaculizó la llegada de equipos de otros países. Mintió que Colombia tenía todos los equipos necesarios mientras la población de Buenaventura suplicaba por el envío de rescatistas ante la ausencia total en la ciudad. Los Topos Aztecas que han asistido en 80 países llegaron desde Venezuela sin el permiso del gobierno. Mientras tanto el abogado de los narcos se reía, besaba, bailaba y organizaba videos falsos donde la gente en esos lugares con un insuficiente número de rescatistas supuestamente lo alababan. Y para colmo invitó a los asesinos de Israel al país para “rescatar” a la gente y terminaron atacando a la gente, lo cual es su costumbre pues los sionistas saben asesinar, no rescatar. Se dedicaron sólo a tomar fotos de ellos mismos en un simulacro de un rescate, mientras en otros barrios llegaron tanquetas de las fuerzas estatales.
El pueblo se organizó y además de las donaciones organizadas por entidades del Estado u entidades como la Cruz Roja, las mismas comunidades organizaron sus propios centros de acopio y distribución. Los jóvenes de la Primera Línea desafiaron al Estado. Ante el decreto de un toque de queda en Cali, salieron de todas formas y participaron en las labores de rescate. En esa misma ciudad el alcalde llegó a una zona afectada por el terremoto y lo recibieron con piedras, obligándolo a retirarse. Es que entre la vida y la muerte no caben los tibios, toca enfrentar al Estado y los narcos en todo momento y no acatar las reglas de juego que tanto les gustan en el Congreso.
Hay que dejar claro al pueblo que entre los narcos de hoy y los de ayer no hay diferencias fundamentales, las motosierras de unos son tan viles como las de otros. El PH cree que hay como aprovecharse de disputas menores entre ellos por el botín. No. Como los jóvenes de la Primera Línea demuestran, ellos sólo hacen caso cuando les desafía, no cuando se busca acuerdos parciales para repartir puestos. La lucha para los próximos cuatro años es de vida o muerte y no de cual hijo de cual militante del M-19 u otros sectores del PH tenga un puesto de trabajo. Los tibios y trepadoras sociales no caben.
[1] RCTV (30/05/2026) Violencia policial cayó cerca del 70% durante gobierno del presidente Petro, según informe de Temblores ONG. https://www.rtvcnoticias.com/
[2] Comité de Esclarecimiento Adhoc (2006) Informe Final: Que protestar no (nos) cueste la vida ni la dignidad. p.235 https://staging.
[3] Ó Loingsigh, G. (28/08/2020) Las masacres que nunca fueron. https://rebelion.org/las-
[4] Indepaz (2026) Balance de Protección a la Población Civil. p.6 https://indepaz.org.co/
[5] Ibíd., pp 14 y 15
[7] El País (07/09/2022) Presidente Petro le propuso a EE.UU. crear una fuerza militar que proteja el Amazonas. Natalia Londoño. https://www.elpais.com.co/
[8] Infobae (19/08/2026) Beto Coral arremetió contra Abelardo de la Espriella por afirmar que Dios “en su sabiduría” decidió enviar un terremoto a Colombia justo el día en que comenzó su mandato: “Infame mandatario” https://www.infobae.com/

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