Las bases gringas, un caballo de Troya

| Por: Gearóid Ó Loingsigh |

 

El 28 de febrero el régimen sionista de Israel y los EE.UU. comenzaron una campaña letal de bombardeos contra Irán, escogiendo como primer blanco una escuela donde asesinaron a más de 168 niñas. La prensa occidental demoró en cuestionar el ataque y los gobiernos occidentales realmente no lo han hecho. La prensa nos “explica” que la escuela está cerca de un centro de la Guardia Revolucionaria, pero no nos explican que es un centro cultural y una clínica y farmacia y ambas gozan de protección bajo los Convenios de Ginebra. Nos dicen que esos lugares “quizás explican el ataque”.[1] Pues no. Sigue siendo un crimen de guerra.

 

La respuesta de Irán fue contundente. Tan contundente que la prensa y los políticos occidentales lo condenaron y pidieron a Irán no atacar a demás estados de la región (decir que los emiratos son países o naciones es decir mucho). Nunca pidieron a los EE.UU. y su perro guardián, Israel, cesar sus ataques. Los civiles de Irán importan menos que las inversiones en Dubái y otros lados. Irán atacó a las bases militares, instalaciones de radar y hoteles que albergaba soldados de los EE.UU. que se trasladaron allí ante la posibilidad de un ataque a sus bases. Los contraataques dejaron al descubierto unas verdades.

 

La primera es que las monarquías árabes de la región, no son más que perros falderos de los EE.UU. y los mitos sobre sus economías se esfumaron en segundos. No son lugares seguros para invertir y menos para vivir como demostraron una cantidad de tiktokers llorando ante las cámaras. Valga decir que muchos de ellos chicaneaban de cómo no pagaban impuestos y alguno que otro se instaló en la región explícitamente para no pagar impuestos y ahora quieren que sus respectivos gobiernos gastan impuestos que no pagaron ni querían pagar ellos para rescatarlos. Es posible que Dubái y demás monarquías no se recuperen de todo.

 

También se evidenció cuál es la verdadera función de las bases militares de Estados Unidos. A los gringos les gusta decir que están para proteger y defender los países donde están ubicados contra ataques. Ese mito se esfumó tan rápido como el mito de Dubái como un lugar seguro para los nómadas digitales, los tiktokers, banqueros y hasta narcotraficantes como los Kinahan quienes viven abiertamente allá desde hace varios años.[2] Todos tendrán que pensar en otros lugares.

 

Las bases militares no fueron capaces de defender a las monarquías y además los EE.UU. trasladaron una buena parte de su capacidad bélica hacía Israel y los dejaron a su suerte. En días recientes el presidente de Corea del Sur anunció que los EE.UU. trasladaron una parte de su sistema de defensa hacía Israel.[3]

 

El presidente lamentó la situación; no obstante, aclaró que hay poco que puedan hacer, es decir que los EE.UU. deciden todo. En el caso de España, el presidente Sánchez dijo que no permitiría a los EE.UU. usar las bases militares compartidas en el país para lanzar ataques contra Irán. La respuesta de Trump reveló el verdadero papel de las bases y la autoridad real sobre ellas. Dijo que no les hace falta usar esas bases, pero si quieren hacerlo, pueden y nadie les va a decir que no.[4] En muchas de las bases militares, el país anfitrión es quien ejerce mando y control sobre las bases según la ley.  La realidad es otra y Trump lo demostró. En otros casos particularmente en Japón y en algunos países europeos son los EE.UU. quienes formalmente ejercen control.

 

Las bases no están para defender a los países anfitriones sino para defender los intereses de los EE.UU. y actuar según su antojo. Las monarquías árabes lo acaban de aprender por las malas que así es. España todavía no, pero Trump les advirtió que él es quien decide en la práctica que se hace, dónde y cómo. Eso nos lleva a la cuestión de las bases militares en Colombia. Teóricamente, Colombia tiene autoridad sobre esas bases y puede limitar lo que se hace. En la práctica no.

 

El gobierno, dizque progresista de Gustavo Petro, nunca hizo nada para expulsar a los gringos de las bases en el país. Ni lo va a hacer en los pocos meses que le quedan de su presidencia. La pregunta es ¿qué hará el nuevo gobierno que asume la presidencia el 7 de agosto? Por el momento parece que el siguiente presidente será Iván Cepeda de la misma formación política que Petro. En medio de las tensiones entre Colombia y los EE.UU., Cepeda afirmó desde Madrid que Colombia no era ninguna colonia gringa.[5] Cuando sea presidente tendrá amplia oportunidad para demostrarlo y puede comenzar el 7 de agosto ordenando la retirada de las tropas norteamericanas del país.  Los demás países del mundo deben hacer lo mismo.

 

Queda claro que las bases son una extensión de los EE.UU. y sirven en todo momento a los EE.UU. y a más nadie.





[1] The Guardian (10/03/2026) Minab school bombing: what evidence is there that the US was responsible? Tess McClure. https://www.theguardian.com/global-development/2026/mar/10/iran-minab-school-bombing-shajareh-tayyebeh-primary-what-evidence-us-responsible

[2] Middle East Eye (08/03/2026) Investigation finds ‘notorious cartel leaders’ living openly in Dubai. https://www.middleeasteye.net/news/investigation-finds-kinahan-cartel-leaders-living-openly-dubai

[3] The Korea Times (10/03/2026) S. Korea regrets transfer of USFK air defense assets to Middle East, Lee says. Anna J. Park. https://www.koreatimes.co.kr/southkorea/defense/20260310/s-korea-regrets-transfer-of-usfk-air-defense-assets-to-middle-east-lee-says

[4] PBS (04/03/2026) Spain denies cooperating with US military operations in Middle East, contradicting White House. AP. https://www.pbs.org/newshour/world/spain-denies-cooperating-with-u-s-military-operations-in-middle-east-contradicting-white-house

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