| Por: Gearóid Ó Loingsigh |
Con poco más de un mes en el poder, el nuevo presidente se perfila como uno de los mandatarios más autoritarios e ineptos en la historia reciente del país. Su talante autoritario queda en evidencia en sus declaraciones públicas, especialmente en esa macabra rueda de prensa donde se pavoneó entre cadáveres. Asimismo, su ineptitud ya se refleja en el torpe manejo de la política nacional e internacional, así como en sus improvisadas propuestas económicas. Ante este panorama, el escenario es aún más desolador debido a una oposición que cojea y no logra reaccionar.
De la Espriella prometió una política frontal de guerra y, aunque su gobierno intente matizar el impacto mediante el manejo de cifras y resultados, su objetivo de proyectar una imagen de líder fuerte y guerrerista es evidente. Una muestra de ello fue la orden de bombardear campamentos donde, a sabiendas de la presencia de menores de edad, se ejecutó un ataque que cobró sus vidas. Iván Duque actuó de forma similar en su momento, desatando un álgido debate sobre el uso de la violencia del Estado, el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y el reclutamiento ilícito de menores. En ese entonces, la izquierda denunció los ataques. Pero luego con Petro en el poder se hizo lo mismo y su gobierno deja un saldo de por lo menos 65 menores muertos en bombardeos.[1] Petro defendió los ataques y el asesinato de los menores.[2] Ahora con De la Espriella ven que sacrificaron cualquier autoridad moral por complacer a su líder egocéntrico, Petro, quien a su vez quería complacer a Donald Trump. Una oposición sin ética e incapaz de pensar más allá de lo inmediato.
Algo insólito esta vez era la rueda de prensa convocada por el abogado de los narcos donde entre cadáveres pavoneaba con ropa verde, pero de marca, y radio en mano para comunicarse con nadie, como si dirigiera una operación militar. Pero la exhibición de cadáveres no es nueva, siempre se hace. Se hizo en todos los gobiernos anteriores. Lo que diferencia a De la Espriella de los demás presidentes es que ellos dejaron las escenas macabras a los generales. Hagan una búsqueda sencilla en internet y no faltarán las fotos de cadáveres en bolsas blancas junto a armas recuperadas. Cuanto más muertos mayor la publicidad, aunque a veces hasta un cadáver basta para un espectáculo mediático, como fue el caso del comandante del ELN, alias Samuel, quien murió por un francotirador en las últimas semanas del gobierno de Santos. Un solo cadáver, pero muchos soldados para la ceremonia y el espectáculo en lo que es, a fin de cuentas, una especie de cuña televisiva para las fuerzas estatales. Esas cuñas siguieron en el gobierno de Petro, aunque en algunos casos los medios, incluyendo El Tiempo y El Espectador usaron imágenes pixeladas.[3]
De la Espriella sabe que no enfrenta a una oposición seria en el Congreso. Una de las figuras políticas más desgastadas en términos de su imagen es Uribe. Lo investigan por su responsabilidad penal en varios hechos sangrientos como la masacre de La Granja (1996) donde cinco personas fueron torturadas y asesinadas, la masacre de El Aro (1997) en que 17 personas fueron torturadas y asesinadas, y el asesinato del defensor de derechos humanos el abogado Jesús María Valle (1998). Los poco honorables congresistas del Pacto Histórico votaron a favor de la impunidad en estos casos. Dirán que no es así, pero todos sabemos que el intento de quitar los casos de la Fiscalía, donde por ley deben quedar y pasarlos a la corrupta Comisión de Acusaciones del Congreso es un acto de impunidad.
Entre los que votaron así se encuentran María José Pizarro, la hija del inmolado guerrillero Carlos Pizarro, representando de algún modo ese corriente del ex M-19, por lo menos en lo simbólico, y también Gabriel Becerra del Partido Comunista, pues la corrupción no es de un solo corriente en el PH sino un problema de fondo en dicha formación política. Después de la reacción pública dieron marcha atrás en sus declaraciones públicas, pero muy tarde y ahora le corresponde a la Corte Constitucional definir si los corruptos del Congreso juzgan a Uribe, como pretendía Pizarro y demás o si la Fiscalía sigue con el caso tal como exige la entidad.[4] Quiere decir que ¡un fiscal colombiano es más honesto frente a la impunidad que los congresistas del Pacto Histórico!
Mientras tanto la ONG Indepaz publicó su informe de los primeros 30 días de gobierno de De la Espriella y van 16 dirigentes sociales asesinados, cinco desmovilizados de las FARC y 10 masacres con un saldo de por lo menos 30 asesinatos.
La muerte asedia al país mientras las facciones de izquierda pelean entre sí, una división que no solo complace al uribismo, sino que las deja sin autoridad moral para confrontar los abusos del nuevo mandatario. A eso llegaron los que piensan que la política es hacer acuerdos electorales sin principios, nepotismo, manejo particular de las votaciones en el Congreso y también celebrar acuerdos políticos con el uribismo sobre los cadáveres de los años anteriores, allanando el camino para los verdugos de hoy.
[1] El País (03/07/2026) La crisis de reclutamiento infantil que le deja Petro a De la Espriella: un aumento del 300% y 65 menores asesinados en bombardeos. Juan Miguel Hernández Bonilla. https://elpais.com/america-
[2] Swiss Info (16/11/2025) Petro defiende bombardeo en el que murieron siete menores y rechaza comparaciones con Gaza. https://www.swissinfo.ch/spa/
[3] Véase https://www.eltiempo.com/
[4] El Tiempo (28/08/2026) Nueva Crisis en el Pacto Histórico por congresistas que votaron para trasladar caso del expresidente Uribe a Comisión de Acusaciones: ‘Inaceptable’. Laura Juliana Castellanos Guevara. https://www.eltiempo.com/
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