| Por: Carlos Rojas |
Esta semana nadie fue al puente de la vida a ver ballenas, algo igual de raro y extraordinario ocurrió con la cartelera de cine de esta semana en Ibagué.
En este pueblo olvidado por el buen cine y condenado a cien años de Netflix se puede ver durante estos días en pantalla gigante a Titanic en 3D, la Ballena, la última de Spielberg, la babilónica Babilón, el Gato con botas y la Jauría tolimense.
Todas estas pelis las puedes ver al tiempo y en el mismo lugar igual que la sorprendente y maravillosa versión de Matrix filmada en una lavandería china llamada, Todo A La Vez Y En Todas Partes de los Daniels.
Puedes ver Titanic en 3D para que llores durante más de tres horas a témpano tendido, no lloramos hace 20 años en 2d pero de seguro chillaremos en 3D ahora que estamos gordos y viejos, lloraremos mientras vemos a los músicos sin conciencia de clase hundirse con el barco de papel.
Es bueno ir a ver Titanic solo y solo por y ver al idiota de Di Caprio suicidándose por salvar el culo regordete de una burguesita de primera clase que acaba de conocer, en vez de salvar su culo flaco de obrero y vivir para contar que ella se hundía mientras el remaba hacia un bar de Dublín en medio de las ballenas.
Aguanta ir a ver Titanic acompañado de la novia para suzurrarle al oido al culito de turno, mami yo también haría por ti lo que hizo Di Caprio por la gorda, mientras tu lloras como un idiota a mares pensando que hay suicidios buenos y es cool morir por amor mientras ella rema entre las ballenas a un motel en Dublín en busca de un marinero gordo que le caliente la ropa mojada de la entre pierna.
La ballena gorda de Darren Aronofsky, otra peli pa llorarla a témpano tendido, aguanta ir a verla solo por ver que a pesar de los 150 kilos que tu pesas hay más gordos que tú, no más comprando la boleta te das cuenta de lo bien que comemos en Ibagué, porque la fila de gordos y gordas para ver la peli es bien obesa.
Los gordos no nos suicidamos y si los xxx vamos al puente de los suicidas es a ver ballenas, a tomarnos una avena fría y una empanada de las que vende al lado del puente pues la felicidad de la vida es una empanada y una avena bien fría, eso lo sabe todo gordo que se respete.
La lacrimógena película la Ballena de Darren Aronofsky está hecha para llorar, empieza bien la peli, con un gordo de mil kilos masturbándose pero termina siendo una peli sobre el arrepentimiento, la culpa y la soledad.
El gordo come pizza todos los días hasta reventar demostrándonos que comer es suicidarse, su hija siente asco de su padre suicida y sueña con ver esos kilos de grasa arder en el infierno.
La ballena es un profesor universitario que abandona a su hija por un irse con un estudiante flaco y joven, cualquier parecido con el acoso sexual en la Universidad del Tolima es una gorda coincidencia, la hija lo recuerda todo, odia a su papá por llevar a casa a cenar a su novio y servirle al joven el filete de carne más gordo.
Recomendada para ir a llorar con el gordito o la gordita que salvarías del Titanic pero que igual se hundiría entre las ballenas del mar por sobre cupo de pizzas, sirve para empezar a hacer dieta, dejar de comer empanadas y avena fría en el puente de los suicidas.
La otra película que está en cartelera es la última de Spielberg, The Fabelmans es la auto filmografía del director de cine, la película es más aburrida que una ballena en las piscinas secas de las 42, lo único que salva a la película es la mamá de Spielberg que está loca y se acuesta con el mejor amigo de su esposo.
Y el momento mágico de la película es una secuencia, la llegada del tío judío ortodoxo al que todos le tienen miedo, se gana la vida metiendo la cabeza dentro del león del cine y le enseña a Spielberg que si se va dedicar al cine, el cine es un león que lo va a matar.
Recomendada para ir a ver con el novio, esposo o esposa tóxica, para que te dejen libre, cuando las cosas andan mal déjalo ir, quítale el arpón a la ballena o terminaras gordo y hundiéndote con el Titanic, la mamá loca de Spielberg le enseñó a su hijo, las tristezas pesan más que las ballenas y son un desperdicio de emociones, o sea que no estaba para nada loca.
Babilón y Todos A La Vez y En Todas Partes, la Jauría tolimense de Andrés y el Gato con Botas son las cuatro súper pelis ballenas asesinas, ve a verlas a ojo cerrado, deja que el agua te salpique con esas películas que son para ver y volver a ver y dejar de ir por lo menos esta semana al puente de los suicidas.
Y todo por culpa del buen cine esta semana no hay suicidas en Ibagué.

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